Opinión

Buscando al cliente ideal

22 octubre, 2017 — by Jorge Fernandez0

main

Opinión

Buscando al cliente ideal

22 octubre, 2017 — by Jorge Fernandez0

Una de las cosas más importantes que debemos hacer los creativos freelance es definir quién o cómo es nuestro cliente ideal. Claro está que lo ideal es utópico y a veces poco alcanzable. Pero sirve para evitar a los clientes que no aportan nada bueno y buscar buenos y mejores prospectos. Puede sonar suena mal pero siempre hay que tener filtros que nos permitan trabajar de forma óptima. Así que voy a empezar por tratar diversos aspectos, desde el trato personal y profesional hasta el rubro y factor económico.

foto portada de Saulo Mohana en Unsplash

Pero si te preguntas si yo lo tengo bien definido, la verdad es que siempre lo he tenido en mente pero nunca lo he plasmado en papel o pantalla, lo cierto es que la necesidad a veces hace que uno olvide los ideales por los billetes y eso me ha llevado a tener malas experiencias, de las que claro he aprendido un montón y, creo que hasta cierto punto han sido necesarias. Pero nunca es tarde para hacerlo y corregir malas prácticas.

¿Por qué razones me contrataría mi cliente ideal?

Mi cliente ideal me contrataría luego de haber decidido que soy la mejor elección por mi experiencia, portafolio, metodología de trabajo y las propuestas de valor que sugiero a las necesidades de su empresa.
Normalmente en las reuniones previas al desarrollo de proyectos —que es un tiempo donde  tanto el cliente como yo nos conocemos— me preguntan por mi experiencia y, yo les hablo de los proyectos que he realizado a lo largo de mi carrera. Les muestro mi portafolio, les explico la forma en que vamos trabajar, los procesos a ejecutar a lo largo del desarrollo del proyecto y le doy algunas ideas que podría implementar cuando decida trabajar conmigo.

¿Cómo sería el trato personal y profesional que tendría mi cliente ideal conmigo?

Mi cliente ideal me respeta como profesional, esto es muy importante puesto que muchos clientes al contratarnos, en un acto de superioridad, se creen nuestros jefes y dueños, o peor aún, desmerecen nuestras opiniones. Sí, me ha pasado.
Es importante establecer que en esta relación cliente – creativo freelance, ambos tienen la misma jerarquía, es una transacción de bienes entre dos partes y, ninguna de las partes está —o toma actitudes— por encima del otro.
Yo acudo a mi ciente cuando necesito disipar alguna duda de su empresa y, tomo de sus conocimientos lo necesario para optimizar mi trabajo; por su lado, él acepta mis sugerencias porque sabe que soy un especialista en mi rubro y ahora soy parte de su equipo y quiero lo mejor para su negocio, porque eso también es lo mejor para el mío. Que un cliente logre sus objetivos a nivel empresarial gracias a mi intervención es lo mejor del portafolio.

En el factor económico

Mi cliente ideal no se aprovecha de mi necesidad económica. Por el contrario, sabe que mis precios no son bajos, producto de la competencia desleal, ni altos, como si fuera el único creativo en el mercado; sino justos para mí y adecuados a sus necesidades.
Todo proyecto se cotiza según los requerimientos que el cliente plantea, no se cobra igual por el diseño de la identidad corporativa que por una campaña de lanzamiento digital junto a todo el branding que eso conlleva. Asimismo, mi cliente ideal sabe que todo proyecto se inicia con el 50% de adelanto y no espera semanas para depositarme por el trabajo entregado, pues es consciente que, al igual que él, yo vivo de mi trabajo.

Sobre el brief, contrato, cronograma e información

Mi cliente ideal respeta y no cambia lo plasmado en el brief. Entiende que el contenido vertido en el brief es su requerimiento formal para iniciar el proyecto y, siempre busca la manera de hacerme entender sus especificaciones haciéndome preguntas hasta por demás. Cambiar el brief, cuando ya ha pasado una semana o más de trabajo, significa un reajuste de presupuesto, que siempre aumentará, ya que es tiempo trabajado y, el tiempo es dinero.
Yo, como su nuevo asesor —porque ser freelance nos lleva a hacer ese tipo de trabajo— me aseguro y me intereso por entender a cabalidad todo lo que él desea, pues su proyecto es importante y debe quedar lo más óptimo posible.
Mi cliente ideal entiende que los cronogramas de trabajo se deben respetar para poder tener una buena relación de trabajo y que el proyecto avance según lo establecido. Mi cliente ideal responde los mails en plazos de tiempo cortos y envía la información ordenada y clasificada cuando se lo solicite, su demora me afecta económica y profesionalmente, su demora le afecta a él más que a mí. Mi cliente ideal, puede querer o no un contrato firmado, pero siempre respeta lo pactado pues tiene honor.

¿Qué tipo de empresa tiene mi cliente ideal?

Mi cliente ideal no tiene que ser necesariamente dueño de una gran empresa o marca internacional — que claro, como a cualquiera, me gustaría tener un par de clientes así— sino uno que siendo una micro o pequeña empresa, tiene la visión de serlo y confía en mí creatividad publicitaria para lograrlo.
Esto a su vez, me permitiría una mayor libertad de establecer los parámetros para crear y ejecutar estrategias propias, porque estaría desarrollando todo casi desde cero en la mayoría de casos, por lo que el branding, la web, las redes sociales, las fotos y hasta las campañas tendrían mi sello. Y como creativo publicitario, dedicado a la comunicación visual, es como tener un diamante en bruto al cual pulir a gusto propio para lograr los objetivos del cliente.

Sobre las ideas necias

Mi cliente ideal no se enterca en ideas necias y contraproducentes a nivel ejecución, diseño y contenido. Es importante que el cliente sienta que sus sugerencias son escuchadas y atendidas y, es más importante que el cliente sepa — porque es nuestra tarea explicarles— que ciertas ideas que él plantea pueden no sumar y por el contrario desvirtuar o confundir el mensaje que se quiere dar en el desarrollo de su proyecto. Ese es un punto complicado realmente, pues muchos clientes, en su afán de sentir que son parte activa en el desarrollo de las ideas del proyecto, intentan manipularnos con el pago. Sí, también me ha pasado.

Sobre el rubro

Mi cliente ideal es dueño de una empresa, una ONG, una institución privada, es un profesional independiente, un artista, vende pan con tamal, tiene un puesto en el mercado, teje sombreros, desarrolla proyectos de inversión o extrae minerales de minas, es jardinero o paisajista, dicta clases de matemáticas o tiene su empresa de movilidad escolar, en fin.
He trabajado con clientes de diferentes rubros y, de todos he aprendido un poco; eso es lo bonito de nuestra profesión, nos permite conocer mucha gente y horizontes diversos, expandiendo nuestro bagaje cultural, social y profesional.

Y para ti, ¿cómo es tu cliente ideal?

Jorge Fernandez

Jorge Fernandez

Creativo publicitario dedicado a la comunicación visual y especializado en Branding, Marketing Digital, Diseño Editorial, Fotografía con luz natural y Desarrollo Web con Wordpress. Soy director y fundador de El Idioma de los Dioses. Diseño, diagramo y escribo en la revista cultural Lima Gris. Soy músico, toco batería y guitarra. Soy muy curioso, por eso me gusta leer y escribir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *